El complejo está dividido en varias zonas. Lo ideal es dedicarle al menos un día completo (o mejor aún, quedarte a dormir).
Las Pocitas (la zona más famosa)
Son las terrazas naturales escalonadas con vista al cañón. Probablemente las has visto en Instagram.
Mi consejo:
- Llega temprano (yo llegué a las 9:00 am y ya había gente).
- Entre semana hay menos visitantes que en fin de semana.
- Por la mañana puede hacer frío, pero el agua caliente lo compensa todo.
Desde aquí las vistas a las montañas son simplemente espectaculares.
La gruta principal
Para mí, uno de los lugares más impresionantes del parque. Es una enorme caverna natural de agua caliente. En la entrada te recibe una cascada y dentro el agua brota por las paredes, creando una experiencia única. El ambiente es muy caliente, casi como estar en un jacuzzi natural gigante.
Importante:
- No se permite entrar con mochilas, comida ni bebidas.
- Hay lockers disponibles.
El túnel de vapor
Cerca de la gruta principal hay un túnel de aproximadamente 15 metros lleno de agua caliente y vapor. Es oscuro, intenso y una experiencia diferente a cualquier otra dentro del parque.
El río termal
Uno de los grandes tesoros del lugar. Un río completamente natural de color azul turquesa… y caliente. Literalmente es de esos lugares donde quieres entrar y no salir jamás. Puedes relajarte, flotar y disfrutar del paisaje montañoso.
Tirolesa (para los más aventureros)
Hay una tirolesa de cuatro tramos que conecta zonas del parque.
Dicen que es de las más largas de México, y la experiencia es intensa.
Si buscas algo más que relajación, esta es una gran opción.